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2007 Dodecá dos

Un nuevo año; un nuevo diseño. Esta nueva entrega de dodecá en la www afina algunos cabos sueltos de la anterior, sin por ello apartarse de la estructura básica ya definida. Para el que le interese ver los detalles y pormenores del cambio iré por partes:

(Actualización: Hay algunos problemas con Internet Explorer todaví­a)

  • Navegación y tí­tulo (Dodecá):
    En el diseño anterior, la preponderancia de «Dodecá» (entendida como logo visual y nombre) era poca en el total de la estructura. Ahora, en cambio, se resalta el logo de Dodecá para darle a todas las secciones un aire de familiaridad y coherencia entre ellas para que rápidamente ubiquen a quien está recorriendo el sitio.
    Asimismo, la barra de navegación ya no está hecha en Macromedia Flash, está hecha con HTML y CSS. De esta forma nadie tendrá problemas (en principio) para visualizarla y hacer uso de ella. Esto también ayudará a que los buscadores pueden rastrear esos ví­nculos que antes les eran invisibles.
  • Portada y noticias:
    El cuerpo del sitio presenta ahora la noticia más reciente primero, seguida por un banner negro de infromación general sobre Dodecá (que cambia dependiendo del lugar de la página en que te encuentres), y luego tres noticias más. Las noticias no se muestran de forma completa para facilitar el desplazamiento y la velocidad de carga. Cerca del pie de página hay una «nube de categorí­as» que representa de forma dinámica el uso de categorí­as para marcar las noticias y los artí­culos. Cuantas más apariciones tenga una categorí­a en concreto, más grande aparecerá. En todo momento habrá un casillero en la parte superior del sitio para buscar información especí­fica.
  • Las páginas fuera de la sección cronológica mantienen su forma previa, a saber: todas tienen una imagen como encabezado. Hay cambios (algunos más importantes que otros) en algunas partes.
  • En «Cine» y «Exposiciones» todaví­a quedan algunos pocos ajustes por hacer.
  • Para obtener información y contactarse con Dodecá (teléfono, ubicación, etc) se ha destacado un ví­nculo a pie de página llamado «Contacto». Los formularios de contacto y los de comentarios se ven mejor (sobretodo en Firefox).

Cualquier falla que encuentren la pueden comunicar dejando un comentario en este artí­culo.

Balance del 2006

Termina nuestro quinto año de trabajo continuado, el cual ha sido especialmente activo. En lo que respecta a las actividades de análisis y debate centradas en la exhibición de cine, cabe enumerar la realización de tres Polémicas con la participación de destacados panelistas: Mujer y violencia, Fútbol y violencia, y Federico Garcí­a Lorca, setenta años después. Cabe destacar también el 7o. Encuentro de Cine y Ciencias Humanas, Complejidades de la niñez y el Cine-Foro, Tocar y luchar.

Federico Garcí­a Lorca, 70 años después

Este año nos visitaron dos cineastas extranjeros, la venezolana Liliane Blaser y el alemán Thomas Heise.

En la sala de exposiciones tuvimos cuatro muestras de gran calidad artí­stica: «Detalle» de Lacy Duarte, la instalación «espacio_tiempo: obra en obra» de Claudia Anselmi, «Reflejos en cámara lenta» de Haroldo González y la instalación «El ojo de la memoria» de Oscar Bonilla y Ana Solari.

El Cine de Eisenstein

En el correr del año se realizaron cursos y talleres de formación cinematográfica entre los cuales destacamos: El cine de Eisenstein, El cine de Jim Jarmusch, La juventud y el futuro: entre utopí­as, antiutopí­as y ucroní­as, dictados por el docente Alejandro Ventura.

En el balance de un año de trabajo, nos interesa reconocer el apoyo y la participación de distintas personas y organizaciones en nuestras actividades: el Instituto Nacional del Audiovisual, la organización CNS: Mujeres (Comisión Nacional de Seguimiento), el Ministerio de Turismo y Deportes, el Área de Psicologí­a Social de la Facultad de Psicologí­a (UDELAR), la Biblioteca Nacional, el Colegio Jesús Marí­a, la Comisión de Infancia de la IMM, la Casa de los Escritores del Uruguay, el Instituto Goethe, la Revista Malabia y los apoyos económicos recibidos de parte del Departamento de Cultura de la IMM, el Ministerio de Educación y Cultura y el Ministerio de Relaciones Exteriores. En particular destacamos la incorporación de Claudia Anselmi al trabajo de la sala de exposiciones.

En la Escuela de Cine

Stand de la Escuela de Cine Dodecá en la Feria del Libro 2006

También fue un año muy importante para la Escuela de Cine Dodecá que fue varias veces reconocida a nivel internacional. El cortometraje Máscaras II fue seleccionado para participar en cinco festivales internacionales (Berlí­n, Buenos Aires dos veces, Santiago de Compostela y Cusco). En tanto Jaula 8 participó en el Jugendmedienfestival de Berlí­n y el cortometraje My Fantastic first movie, fue seleccionado para participar en el festival Kids for Kids, en Chipre.

En el plano nacional, los cinco cortometrajes realizados por los alumnos de la Generación 2005 de la Escuela fueron exhibidos por Tevé CIUDAD y participaron en la Tercera Muestra de Producción Audiovisual «Piriápolis de Pelí­cula» organizada por la Asociación de Crí­ticos de Cine del Uruguay.

Este año culmina con una gran producción de trabajos: la realización de tres cortometrajes de la Generación 2006 que serán exhibidos en febrero y cuatro producciones de las generaciones más avanzadas.

Ucroní­as

Inicio del tercer módulo del Curso de Cine y Ciencias Humanas, La juventud y el futuro_Entre utopí­as, antiutopí­as y ucroní­as

Continuando con el curso de Cine y Ciencias Humanas: La juventud y el futuro, anunciamos que el próximo viernes 17 de noviembre a las 20hs inicia el tercer módulo con la exhibición del filme Alas del deseo.
Este módulo abordará el concepto de ucroní­as y se extenderá hasta el 9 de diciembre.

El suicidio en el cine

El suicidio es un acto terminal terriblemente contundente, pero es inasible e incomprensible. Siempre queda un halo de misterio y culpa a su alrededor, un silencio impotente entre los que quedan vivos. Al final, talvez, sólo sean los propios suicidas los que sepan el porqué, los que tengan las razones últimas. O tal vez no.
El suicidio ha sido abordado desde múltiples ángulos por las diferentes disciplinas humaní­sticas (psicologí­a, sociologí­a, antropologí­a, etc.). En el cine autoral y creativo encontramos valiosos intentos de hurgar en las profundidades de esta problemática tan compleja. Este ciclo de cine presenta algunos de esos valiosos ejemplos.

inicio | domingo 19 de noviembre

Más información…

Ver y conocer

Tatiana Oroño escribe en BRECHA a propósito de la instalación: EL OJO DE LA MEMORIA de OSCAR BONILLA y ANA SOLARI

Núcleo de los antiguos mitos fue la correspondencia entre visión y conocimiento, lo sugerí­a el atributo de Atenea, la de los «ojos de lechuza», diosa de la inteligencia. A su manera René Magritte volvió al asunto pintando aquella órbita solar/ocular localizada en el supuesto espacio craneano de la pequeña figura trajeada inferior, de la cual se halla separado, como un globo sin piolí­n. Oscar Bonilla tiene un ojo cómplice, el de la cámara, y otros dos que relojean todo el tiempo.

En los ejemplares de BRECHA se adueñan a menudo los tres de una página entera, en duelo de contrapunto con algún texto breve. Un termo distraí­do en el murito de la rambla, los rayos y el destello de una rueda de bicicleta, son capturas suyas que los mí­os han recogido a la primera ojeada al semanario. Tiempo atrás y en la misma sala donde expone ahora esta serie de arquitecturas y maniquí­es, devastados, incursionó con Hecho en Uruguay en la muerte de las fábricas textiles. Este año en el catálogo que acompañó su muestra a la Bienal de La Habana, «Rastros sin rostro», escribió: «Mi ciudad y yo nos reconocemos a través de los recuerdos. Fragmentos del pasado que se cuelan al presente a través de mis imágenes, en esfuerzo desesperado por vivir». La presente instalación, que así­ se denomina la exposición fotográfica acompañada por texto narrativo, voz lectora y música, es expansión de sus búsquedas de reconocimiento visual en/con la ciudad a la vez que extiende aquella citada investigación por la trastienda de la quebrantada industria nacional alcanzando, ahora, abandonados rincones de inusitado potencial alegórico.

La cámara sacó partido de una geometrí­a arquitectónica fabril que es modulada por la luz rasante, horizontal u oblicua – vigas, pilares, azoteas decrépitas, espacios oclusos, herrerí­as oxidadas, candados férrea y obscenamente soldados a sus cadenas- así­ como de una fantasmal acumulación de anatomí­as que roza lo siniestro. Torsos, cabezas y piernas en serie ¿de producción o aniquilación?, componen la exhibición de simulacros que, inertes, evocan cuerpos de carne y hueso, cuerpos violentados, los verdaderos fantasmas que rondan a los maniquí­es amontonados con procacidad. Primeros en aparecer, ví­vidamente atraí­dos por tomas como la del cartel «Duchas femeninas» en un interior sucio y vací­o, son los que surgen de la memoria del horror concentracionario. Junto a esta foto, en la contigua, superpuestos torsos de escuálidos senos cadavéricos consolidan la percepción imaginaria del exterminio, de la fosa común. Luego, o a la vez, en dantesca confusión, revive la memoria vernácula de prisiones, cárceles y enterramientos clandestinos. Y aun se acopla, solapadamente, el registro de otros ecos no menos ominosos aunque más genéricos y apagados. Los del poder empresarial que des/territorializa cuerpos y mentes. «Prohibida la entrada a toda persona ajena a la sección», se lee en un cartel con tipografí­a destacada en la palabra inicial. La imagen pone en escena la intrusión del ojo en el espacio mudo de un orden muerto y arroja el mensaje al abismo de la caducidad de sentido. Es un cartel que se quedó hablando solo. Pero a la vez, en la multitemporalidad convocada por la obra, se lo ha recuperado, invirtiéndolo. Así­ recontextualizada por la serie fotográfica, la prohibición inviste un carácter de advertencia contra la naturalización de las prohibiciones impuestas por el poder. Es admonición y advertencia sí­ (y burla sin pretensión de ninguna gracia a sus finiquitados redactores) pero de todo lo contrario. Avisa lo otro. Lo que se escondí­a en el mandato de no pasar, de no ver.

Se podrí­a seguir. Pero lo importante es lo que hay para ver a partir del ojo de la cámara, no siempre tan contundente como en los casos señalados. Algunas imágenes hacen concesiones al efectismo, cuando el crudo desnudo de la escena se viste de escenografí­a, y el maniquí­ de novia, por ejemplo. No hay cámara perfecta ni ojo infalible ni verdad única., se argumentará. Pero yo me quedo con las fotos duras. Ellas me llevan a memorizar el pasado conceptualmente como interrogante. ¿Qué fabricábamos entonces?, ¿simulacros de cuerpos para vestirlos a la moda o descarnados, despóticos, modelos societarios?

(Publicado en el suplemento EL OCHO del SEMANARIO BRECHA, 3/11/2006, p. 7)