El cine de Jim Jarmusch

(in memo­riam: Juan Pablo Rebe­lla)

Escuela de Cine Dodecá / Curso de Len­guaje Cinematográfico

del 19 de octu­bre al 21 de diciembre

  • exhi­bi­ción de pelí­culas | jue­ves 20hs.
  • cla­ses | jue­ves 18:30
  • docente | Ale­jan­dro Ventura

Hubo una pelí­cula emble­má­tica de los años sesenta: el filme Busco mi des­tino, de Den­nis Hop­per, de 1969. En ese enton­ces, la rebeldí­a juve­nil se encon­traba en el cen­tro de la escena y en su punto más alto. El cues­tio­na­miento del “ame­ri­can dream” –el sueño ame­ri­cano de liber­tad, con­su­mismo, pri­va­ci­dad fami­liar, patrio­tismo y beli­ge­ran­cia– se hací­a sen­tir por todas par­tes. Las movi­li­za­cio­nes de la juven­tud sacudí­an los cimien­tos de la sociedad.

Des­pués vino el des­con­tento y el replie­gue. Ya, en los años ochenta, la rebeldí­a fue suplan­tada por la apatí­a. Fue una época de reac­ción: la era Reagan. Algu­nos intér­pre­tes comen­za­ron a hablar de la irrup­ción del “ame­ri­can insom­nia” para des­cri­bir el nuevo estado de situación.

En este entorno, el cine de arte pro­pone una esté­tica mini­ma­lista: per­so­na­jes que deam­bu­lan sin rumbo ni des­tino; per­de­do­res, derro­ta­dos, out­si­ders, anti­hé­roes que se des­pla­zan por pai­sa­jes deca­den­tes; la cámara que recu­rre a los peque­ños deta­lles, a los ges­tos mí­nimos, sin dra­ma­tismo, bus­cando cap­tar los sen­ti­dos vita­les de un mundo sin­sen­tido, bus­cando una direc­ción, cuando se han per­dido los obje­ti­vos finales.

Den­tro de esta pro­puesta mini­ma­lista se des­taca un joven direc­tor, Jim Jar­musch (USA - Ohio, 1954). Para él, “las pau­sas son a menudo más impor­tan­tes que las pala­bras. Ese momento de calma en el que la gente no está diciendo nada es mucho más impor­tante que el diá­logo”. Queda defi­nida, así­, una clara antí­tesis a la esté­tica y la narra­tiva clá­sica hollywoodense.

Su obra está influen­ciada por la de cineas­tas nor­te­ame­ri­ca­nos como Nicho­las Ray y Samuel Fuller, pero tam­bién por la de euro­peos como Bres­son, Anto­nioni, el pri­mer Fass­bin­der, o por el japo­nés Yasu­jiro Ozu. Mien­tras tanto, en el Rí­o de la Plata, entrando ya en los años noventa, el cine de Jar­musch será fuente de ins­pi­ra­ción para cineas­tas que esta­ban bus­cando y haciendo su pro­pio arte. En Argen­tina, par­ti­cu­lar­mente, Raúl Perrone, y en nues­tro paí­s, Pablo Stoll y Juan Pablo Rebe­lla con 25 watts y Whisky.

Las pelí­culas se exhi­bi­rán todos los jue­ves a las 20hs., repa­sando exhaus­ti­va­mente la obra cine­ma­to­grá­fica de Jarmusch.

Las cla­ses de len­guaje y apre­cia­ción cine­ma­to­grá­fica esta­rán a cargo del docente de la Escuela de Cine Dodecá, Ale­jan­dro Ven­tura, y serán los mis­mos jue­ves a las 18:30hs. El curso ini­cia el 19 de octu­bre y fina­liza el 21 de diciembre.

Por más infor­ma­ción comu­ni­carse con Dodecá.