Otros artículos sobre Polémicas

Editorial de agosto

La polémica que organizamos sobre cine, polí­tica y corrupción despertó un inusitado interés por parte de los medios de comunicación, motivando una serie de entrevistas. Nos interesa referirnos especialmente a la que nos realizara Sergio Puglia, el martes 15 de julio en su programa de Canal 5, «tveo a diario», rescatando de ella la comprensión y el reconocimiento que el conductor del programa hiciera de nuestra actividad como Centro Cultural. En un pasaje de la entrevista, con la vehemencia que lo caracteriza en sus afirmaciones, Puglia se refirió a la problemática relación entre democracia, polí­tica y corrupción. Muy especialmente afirmó la importancia de que un Centro Cultural tratase este tema, y dijo:

«tenemos que dejar de hablar de la democracia balconeándola y realmente ejercer la democracia. Si nos quedamos sentados en casa diciendo: tenemos que medir, bueno, ¿quién mide con la misma vara a quién? ¿Quiénes son los que miden?… ¡Nosotros mismos! Por eso me parece genial lo que está haciendo Dodecá. Y cuando se les pregunta por qué un Centro Cultural habla de polí­tica, la respuesta es: ¡porque la polí­tica es cultura! Está intrí­nsecamente en el hombre. Y la corrupción también está en el ser polí­tico, forma parte de su identidad y de su cultura. Así­ que un Centro Cultural tiene que hacer análisis, porque si no, no es un Centro Cultural».

De ese modo, Puglia reafirmó lo que quisimos plantear en el editorial de nuestro último boletí­n, cuando mencionábamos lo injustificable de separar y divorciar las actividades culturales y polí­ticas. Lo novedoso, en su receptividad de nuestra propuesta, fue esa afirmación tajante respecto de lo que podrí­a entenderse como un criterio de demarcación: un Centro Cultural que no hace análisis polí­ticos no es un Centro Cultural.

Polémicas 1: Cine, polí­tica y corrupción – Primer panel

El martes 22 de julio tuvo lugar el primer panel de esta nueva propuesta de reflexión, discusión y formación a partir del cine, que culmina el martes 5 de agosto con la participación de Oscar Bottinelli, Ví­ctor Giorgi y Ricardo Viscardi.

En el próximo boletí­n presentaremos un balance de toda la actividad.

Editorial de julio

Las fronteras entre polí­tica, cultura, economí­a y sociedad, si alguna vez las hubieron, nunca fueron claras. No lo fueron en el pasado y mucho menos lo son en el presente, cuando el entramado de las relaciones y mediaciones sociales se vuelve más complejo, más ambiguo y más caótico.

Cierto que el problema no es sólo de claridad, de transparencia o de orden. El problema es dilucidar hasta qué punto serí­a deseable o justificable que esas áreas de actividad estén separadas: aquí­ los que se encargan de lo polí­tico, allá los que hacen cultura, etc., cada uno restringido a su fragmento de realidad. ¿En qué favorecerí­an esas distancias a las necesidades actuales de dar respuestas colectivas y creativas a la profunda crisis que atraviesan nuestras sociedades?

En Dodecá, si bien no pretendemos retroceder en cuanto a los logros de autonomí­a del arte respecto de los poderes polí­ticos y económicos, tampoco pretendemos aislar las esferas de acción cultural y polí­tica, ni nos interesa separar a éstas de las otras múltiples esferas de acción social. Las «Polémicas» que este mes iniciamos son una muestra de ello, como ya lo fue, en diciembre del año pasado el ciclo de debates sobre el artista y el poder, como también los son los Encuentros de Cine y Ciencias Humanas que hemos realizado: la cuestión del trabajo, violencia y juventud, y el último recientemente culminado sobre la condición de la mujer. Muchas otras «Polémicas» vendrán sobre cuestiones centrales, que nos interesa promover.

Un centro de acción cultural, tal como nosotros lo entendemos, puede y debe ser un ámbito de discusión y formación polí­tica, así­ como en los ámbitos de acción polí­tica no dejan de estar en juego los valores culturales de una sociedad.

Polémicas 1: Cine, polí­tica y corrupción

A cuarenta años de «Saqueo a la ciudad» y a treinta años de «El caso Mattei» dos pelí­culas emblemáticas del cine polí­tico italiano de los ’60 nos preguntamos, qué permanece y qué ha cambiado en las intrincadas relaciones entre polí­tica y corrupción.

¿Son verdaderas las afirmaciones, tan comunes hoy dí­a, que todos los polí­ticos son iguales, que ya no hay diferencias entre izquierda y derecha, que hemos llegado al «fin de la historia y de las ideologí­as» (y por lo tanto todo vale y conduce a lo mismo), que es ésta y no otra la realidad que nos tocó vivir y ya no es posible cambiarla?

A partir del cine y el debate con la participación de destacados panelistas, proyectaremos el pasado en el presente para internarnos en esta compleja pero urgente problemática, dando apertura así­ a esta nueva serie de Polémicas en Dodecá.

El artista y el poder

Hay quienes piensan que el arte es auténtico y valioso solo cuando se mantiene al margen del poder. Cuando no se deja comprar ni vender, sojuzgar ni manipular. Cuando su única preocupación es expresar y comunicar las pretensiones del ser humano.

Por el contrario, hay quienes piensan que el arte, así­ concebido, nunca existió realmente, y mucho menos podrí­a existir cuando el poder, en sus formas mercantiles, ideológicas, simbólicas, polí­ticas o militares, atraviesa el mundo en toda su superficie: ya sea centralizándose en monopolios gigantescos o dispersándose como una red de fina malla, que enlaza todo y a todos los alcanza.

Entre estas dos posiciones extremas, sin dudas, caben variaciones, conductas dispares y muchas preguntas.

Nos interrogamos sobre cuáles son, en el presente, las relaciones entre el arte y el poder. ¿Se trata de relaciones meramente externas: de dominio, colonización, manipulación, resistencia, seducción, espectáculo? ¿O existe un ví­nculo interno entre ambos, alguna forma de imbricación entre el arte y el poder en el proceso mismo de la creación? Más precisamente, en lo que refiere al artista: ¿cuál es el tenor de sus relaciones con el poder y con sus formas de operar en la actualidad? ¿Hasta dónde puede llegar la autonomí­a del artista respecto del Estado y el Mercado? ¿Cómo influye esa autonomí­a, o su ausencia, en la obra que éste realiza?

Para abordar estos temas hemos organizado un debate y un ciclo de pelí­culas. El debate se realizara el martes 17 de diciembre, a las 19 y 30 hs. Participarán como panelistas invitados: Coriún Aharonian (músico, docente, investigador) Andrea Blanqué (Escritora, profesora y crí­tica literaria), Ernesto Vila (Artista plástico y docente) y Henry Trujillo (escritor, periodista y sociólogo).

Las pelí­culas que se exhibirán son: Las reglas del juego, de Robert Altman; Mefisto, de István Szabó; El nombre de la rosa, de Jean-Jacques Annaud, sobre novela homónima de Umberto Eco; y Andrei Rublev, de Andrei Tarkovskii.