Archivo de julio, 2007

El cine de David Lynch

Comienza un nuevo Curso de Lenguaje Cinematográfico en la Escuela de Cine Dodecá sobre la obra del cineasta David Lynch. El curso se extenderá del 16 de agosto al 11 de octubre y estará a cargo del docente, Alejandro Ventura.

El cine de David Lynch (EEUU, 1946) es definitivamente un cine de sensaciones. Esquivo para la razón, factible de múltiples interpretaciones, sin embargo, su cine posee una «lógica interna» y una rigurosidad encomiable. Especialista en recrear atmósferas inquietantes y claustrofóbicas, su cine no deja a nadie indiferente. Es capaz de transmitir al espectador, en un mismo instante, la más amplia gama de sentimientos: desde la más refinada dulzura hasta el dolor más intenso.

Analizando el conjunto de su obra, aparece una constante por hurgar en la superficie de lo apacible y lo bucólico para encontrar, por debajo, lo macabro y lo abyecto del «alma» humana. Para ello, David Lynch construye un universo visual y sonoro absolutamente personal, y lo hace a partir del diseño de personajes excéntricos, muchas veces deformes, que bordean lo absurdo y lo bizarro.

Blue Velvet - David Lynch

En sus películas es notoria la influencia de grandes pintores: Goya, Hopper y sobre todo Bacon. Y una inquietud similar a la que provoca la obra de estos, es la que nos presenta la filmografía de Lynch, de quien exhibiremos una retrospectiva completa de sus largometrajes, desde Cabeza borradora (1976) hasta Mulholland drive (2001).

Las películas se exhibirán todos los jueves a las 20hs. Las clases de lenguaje y apreciación cinematográfica, especialmente dirigidas a jóvenes, serán los mismos jueves a las 18:45hs. y estarán a cargo del docente de la Escuela de Cine Dodecá, Alejandro Ventura. El curso inicia el jueves 16 de agosto y finaliza el jueves 11 de octubre.

Por más información e inscripciones, comunicarse con la Escuela de Cine Dodecá.

Tercera parte de Cristianismo, Juventud y Cine

10º Encuentro de Cine y Sociedad – Tercera parte – del 24 de mayo al 10 de agosto

El punto de vista juvenil sobre la religión cristiana, con su afán de parodia y sátira tal como se retrata en Dogma o El día de la bestia dista mucho de la visión que los grandes directores arrojaron sobre el tema. Películas como Los cuentos de Canterbury, Viridiana, La última tentación de Cristo o Yo te saludo, María significaron un duro golpe en la sensibilidad de las autoridades religiosas cuando fueron estrenadas, y aún hoy siguen removiendo aspectos centrales de las sensibilidades, ideas y prácticas confesionales. La distancia entre ambas visiones quizás radique, entre otras cosas, en el vínculo diferencial que mantienen con la religión, el conocimiento de la misma, su historia, sus tradiciones.

Seguramente, el peso de la religión en la propia conciencia de los grandes realizadores o en la conciencia social de su época no es algo ajeno a las tensiones que sus películas manifiestan, muy a menudo, cargadas ellas mismas de una sutil religiosidad. Podemos suponer que en el pasado, incluso en el pasado reciente, la influencia de la religión fue más poderosa, y por ello mismo su crítica, o su abordaje cinematográfico (tal como en Luz de invierno), debió ser más radical, más profundo, más acuciante.

Seguir leyendo la editorial de la tercera parte de Cristianismo, Juventud y Cine.

Cine nacional, Álvaro Buela en Dodecá

Con la exhibición del filme Alma Máter y la posterior realización de una charla con su director, el cineasta Álvaro Buela, continuamos este mes el intercambio entre cineastas y jóvenes estudiantes de cine. Un intercambio que se ha demostrado productivo tanto para los estudiantes como para los realizadores. Alma Máter (Uruguay, 2005) es un largometraje de ficción que reflexiona sobre las posibilidades de lo sagrado y los sentimientos místicos en nuestra época. Pamela (Roxana Blanco), una mujer sencilla que trabaja de cajera en un supermercado, comienza a recibir mensajes reales e imaginarios sobre un destino maravilloso: la posibilidad de que el Salvador del próximo milenio esté en camino, y que ella, siendo virgen, lo lleve en sus entrañas. A partir de ahí, todo en su vida se vuelve oscuro y amenazante, y la obliga a enfrentarse consigo misma.

Álvaro Buela, es psicólogo, periodista cultural, escritor, docente y coordinador académico de Audiovisual en la Facultad de Comunicación de la ORT. Se destacó como editor de la revista especializada M cine (1996-1997). Fue guionista junto a Ricardo Islas de La isla del Minotauro. Escribió el guión de Una forma de bailar (premio FONA ’96 y premio INA) con el que debutó como director en 1997. En 2000 vuelve a ganar el premio FONA con el proyecto cinematográfico Alma Máter. El proyecto de Cine Nacional en Dodecá continuará en los próximos meses con otros directores.

Rodrigo Moreno en Dodecá

El sábado 30 de junio tuvimos la visita del director argentino Rodrigo Moreno, quien viajó especialmente desde Buenos Aires para realizar una charla en la Escuela de Cine Dodecá sobre dirección cinematográfica, centrándose en la realización de su película El Custodio (Argentina, 2005) recientemente exhibida en nuestro país, premiada en la Berlinale, y en la cual participaron distintos realizadores uruguayos (Bárbara Álvarez, en cámara, Gonzalo Delgado, en arte, Fernando Epstein, en producción).

Ante un nutrido grupo de jóvenes estudiantes de cine, durante más de tres horas, el cineasta argentino repasó aspectos del film, del cine en general y del papel del director en particular. Prestó especial atención a la forma en que se gestó la idea original de su película, «El custodio», y el desarrollo del proyecto hasta el resultado final. Profundizó en lo relativo al trabajo con los actores, la diferencia entre la dirección de actores profesionales y no profesionales. También intercambió ideas respecto de la estética y el diseño de sonido en su película. Un momento intenso en el intercambio lo suscitó la discusión en torno al estatuto de la narración en el ámbito cinematográfico, centrándose particularmente en la estructura narrativa de su película.

El Custodio

La Escuela de Cine Dodecá agradece especialmente a Rodrigo Moreno por su participación en esta jornada, y al Instituto Nacional del Audiovisual (INA) por el apoyo brindado para la realización de esta actividad.