Otros artículos sobre Cine

Cine y debate: «El Rí­o» con Alvaro Buela

El viernes 12 de abril a las 21 hs., luego de la proyección del film El Rí­o de Tsai Ming-liang, tendrá lugar una charla y debate, con la participación del periodista, docente y director de cine Álvaro Buela.

Lo mejor de Luis Buñuel

bunuelComenzamos a repasar la obra de este maestro español. El presente ciclo no abarca la totalidad de la obra de Buñuel, sino que constituye una selección de algunos de sus films más significativos. Continuará el mes que viene.

Festival Internacional en Dodecá

Durante la Semana de Turismo, en el marco del XX Festival Cinematográfico Internacional del Uruguay, en DODECÁ se proyectarán un conjunto de pelí­culas de diversa procedencia en carácter de preestreno para Uruguay, que detallamos a continuación:

Alemania
Gigantes, de Sebastian Schipper
Ningún lugar a donde ir, de Oskar Roehler
En julio, de Fatih Hakim
Olvidar América, de Vanessa Jopp

Argentina
Contraluz, de Bebe Kamí­n

Bélgica
Rosetta, de Jean-Pierre y Luc Dardenne

España
Extranjeros de sí­ mismos, de Javier Rioyo y López Linares

Francia
Todo bien, vámonos, de Claude Mourií¨ras

India
La construcción de un Mahatma, Shyam Benegal
Sardar Patel, de Ketan Mehta
El enemigo del pueblo, de Satyajit Ray
Diecinueve de abril, de Rituparno Ghosh
Karan Arjun, de Rakesh Roshan

Noruega
El mundo de Sofí­a, homenaje a Erik Gustavson

Del 3 al 7 de abril repasaremos algunas de las pelí­culas premiadas a lo largo de las distintas ediciones del Festival (desde 1983 a la fecha). Pelí­culas valiosas, autorales, reconocidas y premiadas tanto por la crí­tica especializada como por el numeroso público asistente a dichas exhibiciones. La lista es la siguiente:

Fanny y Alexander – Primer premio del jurado del II Festival Internacional, 1984

Cabra marcado para morir – Primer premio del Jurado Mejor Documental del III Festival Internacional, 1985
Kaos – Primer premio del Jurado del IV Festival Internacional, 1986

Good Morning Babilonia – Segundo premio del Jurado del VII Festival Internacional y Primer Premio del público, 1989

Caravaggio – Primer premio del Jurado del VIII Festival Internacional, 1990

La doble vida de Verónica -Primer premio del Jurado del X Festival Internacional – Segundo premio por votación popular, 1992

Ladrón de niños – Primer premio del Jurado del XII Festival Internacional -Primer premio por votación popular, 1994

Guantanamera – Primer premio por votación popular del XIV Festival Internacional, 1996

Juha – Primer premio del Jurado del XIX Festival Internacional, 2001

Cine y debate: «Cuento de verano» con Ronald Melzer

La indecisión, el desencuentro, la fragilidad de las relaciones amorosas: ¿estamos frente a un fenómeno generalizado o es un problema exclusivo de la juventud actual?

¿Podemos hablar de la existencia de una «fuerza vital inmanente» tras esa búsqueda imperiosa de conectarnos con el otro/a o hay razones más terrenales para hacerlo?

Fuente de felicidad o infelicidad, de seguridad o inseguridad: ¿qué papel juega la pareja frente a los graves desequilibrios emocionales del hombre contemporáneo?

El viernes 1º de marzo a las 21 hs., luego de la proyección del film Cuento de verano de Eric Rohmer, reflexionaremos sobre éstas y otras cuestiones particularmente complejas. El crí­tico Ronald Melzer se encargará del análisis especí­ficamente cinematográfico del film de forma tal que podamos conciliar adecuadamente el debate y la apreciación de esta obra valiosí­sima de la última década.

Cine y sociedad: La confusión balcánica

La cronologí­a no siempre coincide con la historia. Por ello podemos decir que las «nuevas guerras», las del tercer milenio, no se inauguran en Afganistán. Otras anteriores, como podrí­an ser las guerras tribales en Africa (Somalí­a, Congo) o el conflicto entre kurdos e iraquí­es, o los enfrentamientos que se desarrollan en las ex repúblicas soviéticas (como la de Chechenia), e incluso la guerra de Kosovo, última etapa de la descomposición de Yugoslavia, todas ellas, tienen rasgos en común que, anticipadamente, hacen que las veamos como guerras del tercer milenio.

¿Cuáles son esos rasgos? Un aspecto fundamental de las «nuevas guerras» consiste en combinar alta tecnologí­a armamentista con la exacerbación etno – lingüí­stica de los enfrentamientos tribales (de raí­ces ancestrales, en muchos casos). Kosovares, croatas, serbios, bosnios, herzegovinos, macedonios, albaneses se enfrentaron de un modo sangriento en la guerra de los Balcanes. En la actualidad se trata de pashtunes, tayikos, hazaras, uzbekos, kirguí­s, baluches. La historia se repite. Las etnias se movilizan unas contra otras. Luchan, mueren, matan, arrasan con los derechos humanos en la disputa de poblados, rutas y territorios. Cuanto más progresan las tecnologí­as bélicas, cuanto más sofisticado es el armamento que se usa, mayor es el número de civiles no combatientes que mueren. Pero ello no impide que las guerras sigan llevándose adelante con una saña ciega. El rasgo étnico del adversario, sea o no combatiente, es un motivo suficiente para su aniquilación. No obstante, apenas nos movemos un poco más allá de los escenarios del enfrentamiento tribal, vemos que todo parece responder a intereses que nada tienen que ver con las necesidades reales de esos pueblos y tribus. Intereses geopolí­ticos, económicos y militares, propios del ámbito global de las sociedades, aparecen como la matriz de fondo sobre la que se inscriben esos caracteres locales de las comunidades en conflicto.

Las «nuevas guerras», ya antes de estallar, se configuran como acontecimientos mediáticos. Como sucede con tantas otras cosas, es sabido que si las guerras no se ven, si no aparecen en los medios de comunicación masivos, no existen. Y pareciera que los medios solo se ocupan de la polí­tica internacional en los momentos de mayor convulsión y confusión local. Luego, las guerras pasan al olvido. ¿Cuántas personas podrí­an decirnos hoy, apenas dos años después de los acontecimientos, cual es la situación de Kosovo o en qué estado ha quedado Sarajevo? ¿Y cuántos podrán repetir dentro de un par de años los nombres de Kabul, Kandahar, Mazar-e-Sharif? Seguramente pocos, muy pocos.

A diferencia de ese manejo mediático de las guerras, el cine nos brinda otras posibilidades. El relato y la imagen cinematográfica, cuando no son pura propaganda bélica, no solo reflejan de un modo más fiel los acontecimientos, sino que además nos permiten auscultar profundamente los desgarros sociales e individuales que acarrearon y acarrean esos conflictos. El cine nos proporciona mejor información, una sensibilidad más profunda, la posibilidad de reflexionar con cierta distancia crí­tica de los acontecimientos y un resguardo para la memoria: elementos indispensables para una cultura de paz.

Estas cuatro pelí­culas de indudable valor cinematográfico son, para el caso de los Balcanes, un buen ejemplo de todo ello.