Una selección de calidades que incluye a nombres clásicos; Fellini (Ginger y Fred), Kurosawa (Rapsodia en Agosto) o por lo menos importantes, la húngara Mészaros (Como en casa), además de un film (El viaje de Julia) más reciente, femenino y más bien feminista, jugado a su provocativa protagonista Winslet.
Otros artículos sobre Ciclos
Cine cubano
Algo menos que una antología o una retrospectiva del cine cubano. Más bien, si se quiere, la reunión de un grupo de films bastante representativo de su evolución, a cargo de dos de sus cineastas más significativos, Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío.
El cine de Charles Chaplin
Para muchos observadores, Charles Chaplin es uno de los pocos nombres representativos del siglo XX.
Vistos hoy, sus films tienen la conmovedora perfección de obras simples, que se expresan directamente, que contienen sus propios estallidos de gags y de sentimientos y que cinematográficamente revelan la sagacidad de un autor que evita la intelectualización y opta por la expresión llana de ideas muy precisas.
El presente ciclo constituye solamente un acercamiento parcial a la obra de Chaplin (hay copias de archivo que tienen problemas), pero incluye varias dosis de humor, inteligencia, humanidad y regocijo.
Revisiones
El único eje de este ciclo consiste en reunir un grupo de películas de interés, y algunas en particular valiosas. Ese tipo de cine que siempre vale la pena ver o volver a visitar.
El artista y el poder
Hay quienes piensan que el arte es auténtico y valioso solo cuando se mantiene al margen del poder. Cuando no se deja comprar ni vender, sojuzgar ni manipular. Cuando su única preocupación es expresar y comunicar las pretensiones del ser humano.
Por el contrario, hay quienes piensan que el arte, así concebido, nunca existió realmente, y mucho menos podría existir cuando el poder, en sus formas mercantiles, ideológicas, simbólicas, políticas o militares, atraviesa el mundo en toda su superficie: ya sea centralizándose en monopolios gigantescos o dispersándose como una red de fina malla, que enlaza todo y a todos los alcanza.
Entre estas dos posiciones extremas, sin dudas, caben variaciones, conductas dispares y muchas preguntas.
Nos interrogamos sobre cuáles son, en el presente, las relaciones entre el arte y el poder. ¿Se trata de relaciones meramente externas: de dominio, colonización, manipulación, resistencia, seducción, espectáculo? ¿O existe un vínculo interno entre ambos, alguna forma de imbricación entre el arte y el poder en el proceso mismo de la creación? Más precisamente, en lo que refiere al artista: ¿cuál es el tenor de sus relaciones con el poder y con sus formas de operar en la actualidad? ¿Hasta dónde puede llegar la autonomía del artista respecto del Estado y el Mercado? ¿Cómo influye esa autonomía, o su ausencia, en la obra que éste realiza?
Para abordar estos temas hemos organizado un debate y un ciclo de películas. El debate se realizara el martes 17 de diciembre, a las 19 y 30 hs. Participarán como panelistas invitados: Coriún Aharonian (músico, docente, investigador) Andrea Blanqué (Escritora, profesora y crítica literaria), Ernesto Vila (Artista plástico y docente) y Henry Trujillo (escritor, periodista y sociólogo).
Las películas que se exhibirán son: Las reglas del juego, de Robert Altman; Mefisto, de István Szabó; El nombre de la rosa, de Jean-Jacques Annaud, sobre novela homónima de Umberto Eco; y Andrei Rublev, de Andrei Tarkovskii.