Marcelo Legrand: Triangulaciones

Es poco fre­cuente encon­trarse hoy con un artista que otor­gue tanto tiempo y dedi­ca­ción a la rea­li­za­ción de un cua­dro como lo hace Mar­celo Legrand; en una de sus obras, aun sin ter­mi­nar, lleva tra­ba­jando ya 5 años. Cada día en su taller le espe­ran ocho o más cua­dros en los que tra­baja con un método de reac­cio­nes pre­ci­sas que con­fi­gu­ran equi­li­brios, fuer­zas y tor­sio­nes entre par­tes, zonas de líneas, tra­zos o man­chas, colo­ca­dos de manera des­cui­dada unas o de modo pre­me­di­tado otras. Las gene­ral­mente gran­des telas o pape­les, como cria­tu­ras vivas, ávidas del ali­mento dia­rio, aguar­dan para reci­bir nue­vas líneas, nue­vos colo­res, que van con­for­mando la tota­li­dad de la obra final, esa que en oca­sio­nes se hace espe­rar largo tiempo. ¿Qué busca el artista cuando tan meticu­losa­mente va impri­miendo esos cam­bios con el cui­dado de quien pule poco a poco una deli­cada pie­dra pre­ciosa? ¿Por qué lo hace y cual es el obje­tivo de tanta dedicación?Preguntas com­ple­jas que encie­rran mis­te­rios para los que segu­ra­mente no haya res­pues­tas con­cre­tas. Hay un dis­frute intenso, en ese “ir haciendo e ir encon­trando” refle­xivo y espon­tá­neo a la vez. Dis­frute que tienta a seguir tra­ba­jando en la misma obra, hacién­dola evo­lu­cio­nar per­ma­nen­te­mente hacia la con­fi­gu­ra­ción de la forma final.Para Legrand es una nece­si­dad vital la que le con­duce a reini­ciar ese ritual cada día: “La forma es final, muerte. La for­ma­ción es vida”, afir­maba Klee segu­ra­mente obse­sio­nado por esa misma exqui­sita com­pul­sión. La única obje­ti­va­ción que sobre­vive, como tes­tigo silen­cioso, de estos pro­ce­sos y viven­cias es la obra misma, ella ofrece la ver­da­dera res­puesta, no en forma de dis­curso, sino a tra­vés de imá­ge­nes, que en el caso de Legrand, resul­tan de una elo­cuen­cia plás­tica sorprendente.Los cua­tro cua­dros que cons­ti­tu­yen esta mues­tra, vér­ti­ces de ten­sio­nes gene­ra­das por los opues­tos blanco- negro; varie­dad de color-monocromatismo; ortogonalidad-circularidad; plano-profundidad; nos brin­dan en un sutil y pecu­liar len­guaje, todas “sus razo­nes”: la obra ter­mi­nada. El encuen­tro con estas obras exige una mirada pers­pi­caz, atenta, sos­te­nida, acorde al “cui­dado” con el que fue­ron creadas.

Inés Moreno

Triangulaciones de Marcelo Legrand

Inau­gu­ra­ción: lunes 19 de noviem­bre a las 20hs. La mues­tra se exhi­birá hasta el 13 de diciem­bre y se puede visi­tar de miér­co­les a domin­gos en el hora­rio de18 a 22hs.