Continuamos con este ciclo iniciado el mes pasado.
Somos un grupo de cineastas de Montevideo, Uruguay. Ojos Grises y Tan frágil como un segundo son nuestras últimas películas y ya están disponible para ver en nuestra plataforma. Estamos agregando el resto de nuestros materiales
Cine: Cómicos II
Los hermanos Marx, los Monthy Python, Woody Allen y Jacques Tati dirigen los cuatro films que conforman la segunda entrega de este ciclo de cine en clave de humor.
Muestra de trabajos del Taller Cebollatí
Este mes de febrero, en Dodecá, nos interesa mostrar los ejercicios resultantes de cursos donde el joven se enfrenta con los rigores y placeres de las disciplinas artísticas que ha elegido para volcar su sensibilidad y ansias de expresión.Vamos a exhibir los trabajos de la Escuela de Cine Dodecá, cortometrajes con los que finalizan los cursos, y en esta oportunidad nos complace acompañar esas exhibiciones con una muestra de la obra realizada por alumnos del Taller Cebollatí, dirigido por la artista plástica Claudia Anselmi.
Difundir lo que están elaborando los más jóvenes entre los jóvenes es uno de los objetivos del Centro Cultural. Esperemos que estas muestras también sean un aliciente para el desarrollo artístico de las nuevas generaciones. A partir del viernes 18 de febrero.
Claudia Anselmi escribe:
«Hoy por hoy, dirigir un taller de plástica para jóvenes implica, no tan sólo el manejo de los recursos técnicos adecuados para guiarlos en la concreción de sus trabajos, sino también, transmitir la inquietud por informarse y conectarse con los diferentes lenguajes y disciplinas que hacen a la plástica actual. Guiarlos en el análisis, decodificación y entendimiento de las tendencias actuales, para que los jóvenes puedan elegir libremente y así elaborar su propio lenguaje plástico.En la espiral que es el taller, ‘exponer’ es una herramienta importante en el proceso de aprendizaje de los jóvenes. Supone enfrentarse a los resultados y compartirlos con el público en general, fuera del ámbito de trabajo; en un espacio adecuado, respetando los tiempos personales y grupales.
Nos entusiasma compartir con otros jóvenes en Dodecá la producción última de tres integrantes del taller: Viviana Berckman (Montevideo, 1986), Germán Dauber (Montevideo, 1988), y Daniel Pose (Montevideo, 1988). Tienen en común la elección de la técnica del dibujo y la elaboración de un mundo enteramente personal basado en códigos netamente generacionales, que nos refieren al mundo del cómic y del manga. Las imágenes se suceden desarrollando una multiplicidad de recursos técnicos; adquiridos en el ejercicio cotidiano y derivados de la necesidad de expresarse y entablar con el espectador un diálogo sin concesiones.»
Cortometrajes de la generación 2004 de la Escuela de Cine Dodecá
A partir del 18 de febrero, todos los viernes a las 20hs, comienzan a exhibirse los cortometrajes de la generación 2004 de la Escuela de Cine Dodecá.
Consumidamente
¿Es posible que los adolescentes de hoy puedan conciliar el consumismo desenfrenado y el egoísmo con la solidaridad y la amistad verdadera? Dos amigas, que a pesar de estar siempre juntas siguen caminos diferentes, se enfrentan a este dilema de nuestro tiempo con un final abierto que es una apuesta a la esperanza y al futuro.
Realizadores: Eugenia Ameneiros, Manuel Escarcena, Alina Kaplan, Jeremías Segovia y Maite Suárez
Dos
Dos historias muy diferentes: una joven bailarina, otra joven humilde que tiene a su cargo dos hermanos pequeños. Dos jóvenes que no se conocen se enfrentan a una misma situación dramática. Sólo la magia del cine logrará reunirlas en un film cargado de símbolos donde el tiempo que se agota es una pesada carga que golpea la conciencia de todos nosotros, espectadores – testigos de un drama sin límites ni final.
Realizadores: María Emilia Achugar, Florencia D’Ottone, Bruno Grisi, Maite Korona, Valeria Puig y Bruno Weigle
Equis
La identidad sexual es uno de los «problemas» más acuciantes que viven los jóvenes de hoy. Sobrevuela en este corto la inseguridad y el miedo, no sólo a la condena social sino a la respuesta del «otro», a la confusión de los deseos y los afectos. Los realizadores componen en un tono agridulce y con gestos mínimos una narrativa cargada de sensibilidad y poesía.
Realizadores: Marcelo Conde, Fernanda González, Maximiliano González, Florencia Lopardo, Manuel Negreira, José Pochintesta y Stephanie Tabárez
Tiempos ausentes
Tras un grave accidente la protagonista intenta rehacer su vida y reconciliarse con sus amigos, con su madre y su padre. La carta que escribe, hilo conductor de la historia, nos lleva al encuentro consigo misma, con la vida, con una realidad que escamotea sus posibilidades y nos condena a la angustia y desazón.
Realizadores: Daniel Clastornik, María Florentina Gallinal, Martina Garrido, Soledad Giudice, Felipe Havraneg, Felipe Machado y Magdalena Nin.
El cine de Ettore Scola
Llevó bastante tiempo averiguar quién era realmente Ettore Scola, un cineasta de larga carrera a quien por un período considerable pudo tomárselo, simplemente, por un artesano más, pero que hacia mediados de los años setenta comenzó a convertirse en una figura realmente significativa del cine italiano. Durante una extensa zona inicial de su carrera, Scola fue simplemente otro fabricante de comedias (Hablemos de mujeres, Un caso fortuito, El comisario Pepe), género al que igualmente aportó una serie de libretos, generalmente en colaboración, para otros directores. En 1970, Celos estilo italiano pudo provocar empero un pequeño sobresalto, porque si bien no rompía esencialmente con esa trayectoria apuntaba indicios de una mayor inquietud.
Fue sin embargo Nos habíamos amado tanto (1974) el film que marcó para Scola un verdadero segundo comienzo, que se prolongaría en la acidez satírica de Sucios, feos y malos, el dramatismo de Un día muy especial, la refinada evocación de los tiempos de la Revolución Francesa de La noche de Varennes, los despliegues musicales de El baile, la entrañable capacidad de emoción de La familia.
En esos y otros films, Scola revelaría una tendencia a utilizar acontecimientos laterales onimios como comentario al transcurrir de la Historia Mayor. Lo hizo en Un día muy especial, que recortaba el breve romance de un ama de casa romana y un intelectual homosexual y antifascista sobre el fondo de la visita de Hitler a la Italia mussoliniana. Lo hizo también en El baile, que intentó apretar cuarenta años de historia francesa a través de la concorrencia a un salón de baile sabatino. Lo hizo en Splendor, tomando como «lugar privilegiado» a una sala cinematográfica. Antes y después, el cineasta reiteraría una tendencia a retratar conflictos colectivos a través del prisma de personajes e historias individuales, según constancia en Nos habíamos amado tanto, La terraza o La familia, o en la más reciente Mario, María y Mario, que constituye también su ajuste de cuentas personal con los desconciertos de un comunista italiano de hoy, o por lo menos de hace un rato. Es cierto que a veces se ha repetido, y que sus películas (sobre todo algunas de las últimas, como La cena) parecen con frecuencia reuniones de viejos amigos con los que se pasa un buen rato pero que reservan pocas sorpresas. Sigue siendo, sin embargo, una personalidad a tener en cuenta, y un veterano que no ceja en su actividad. El presente ciclo no llega a ser una retrospectiva completa de su obra, pero reúne una parte significativa de ella.
