Expone: Eduardo Cardozo

Ani­ma­les | Inau­gura: Lunes 1 de junio – 19:30 hs.

“El arte nos entris­tece en otro aspecto. Nos recuerda cons­tan­te­mente nues­tra imper­fec­ción, ya por­que al pare­cer­nos per­fecto se opone a nues­tra imper­fec­ción, ya por­que el hecho de que ni siquiera el arte es per­fecto es la señal de nues­tra mayor imper­fec­ción. Por esta razón los grie­gos, padres huma­nos del arte, eran un pue­blo infan­til y triste. Y el arte quizá no sea, en su forma suprema, más que la infan­cia triste de un dios futuro, la desola­ción humana de la inmor­ta­li­dad presentida”.

Fer­nando Pessoa

eduardocardozoLas for­mas abs­trac­tas de Car­dozo se modi­fi­can, aban­do­nan los tra­zos de gra­fito y se desa­rro­llan alre­de­dor de gran­des man­chas, casi volu­mé­tri­cos por las som­bras que pare­cen gene­rar a su alre­de­dor, como masas de color, se “ele­van” de la tela; un fondo que —como un muro por el que ha pasado mucho tiempo, com­ple­ja­mente tra­ba­jado con tin­tas que gene­ran un mundo de peque­ñas for­mas e infi­ni­tos mati­ces y con­tor­nos— man­tiene siem­pre su carac­te­rís­tica par­que­dad en colo­rido. Tam­bién se man­tiene su gra­fía —incon­fun­di­ble para el ojo atento— y su domi­nio de la com­po­si­ción —fina, armó­nica y equi­li­brada— en la que se fun­den razón y sen­si­bi­li­dad; lo obje­tivo y lo sub­je­tivo; lo abs­tracto y lo con­creto; el cálculo y la espon­ta­nei­dad. “El arte supremo” —seña­laba Fer­nando Pes­soa— “es el resul­tado de la armo­nía entre la par­ti­cu­la­ri­dad de la emo­ción y de la razón, que per­te­ne­cen al hom­bre y al tiempo, y a la uni­ver­sa­li­dad de la razón que, para per­te­ne­cer a todos los hom­bres y tiem­pos, no es de nin­gún hom­bre ni de nin­gún tiempo. De este modo, el pro­ducto for­mado ten­drá vida en cuanto con­creto y orga­ni­za­ción en cuanto abs­tracto. Aris­tó­te­les esta­ble­ció este con­cepto, de una vez y para siem­pre, en una frase que recoge toda la esté­tica: un poema, dijo, es un ani­mal”. Estos “orga­nis­mos vivos” de Eduardo Car­dozo son el resul­tado de lar­gas horas de tra­bajo en su taller, en las que no siem­pre pinta; durante mucho tiempo observa, piensa, medita, una “con­tem­pla­ción activa” que sólo inte­rrumpe en los momen­tos de dar paso a esa “acción pasiva” que es el pintar.

Inés Moreno

La mues­tra per­ma­ne­cerá hasta el sábado 18 de julio y se puede visi­tar de lunes a sába­dos en el hora­rio de 18:30 a 21hs.