Harun Farocki

La monu­men­tal obra del docu­men­ta­lista Harun Faro­cki, uno de los más intere­san­tes, incon­for­mis­tas e inca­si­lla­bles direc­to­res ale­ma­nes con­tem­po­rá­neos, es prác­ti­ca­mente des­co­no­cida en nues­tro medio.

El uni­verso con­cep­tual de Harun Faro­cki, dueño de una esté­tica tan pro­pia como ascé­tica, parece des­bor­dar el campo de la Teorí­a pura del Cine para pro­po­ner una refle­xión más amplia, que por cierto no excluye a la repre­sen­ta­ción cine­ma­to­grá­fica, acerca del esta­tuto de la Ima­gen en la socie­dad actual. Sus tra­ba­jos escri­tos, sus ensa­yos, van en el mismo sen­tido: se trata de aso­marse y deve­lar “que se esconde real­mente detrás de las imá­ge­nes”. Así­, aso­marse a su obra, implica vis­lum­brar mucho de lo mejor de la pro­duc­ción teó­rica con­tem­po­rá­nea. Deleuze, Fou­cault, Bart­hés, Viri­lio y tan­tos otros, debe­rán ser invo­ca­dos en estas pági­nas en corres­pon­den­cia con las pro­pias citas de Farocki.

Es que los fil­mes y los escri­tos de Faro­cki inten­tan reve­lar lo que el Poder tiende a ocul­tar, el dis­po­si­tivo que pro­duce las imá­ge­nes que vemos y con­su­mi­mos a dia­rio. Si un dis­po­si­tivo, desde un punto de vista fí­sico- téc­nico (las dis­tin­tas tecnologí­as - cine, TV, ví­deo, etc.- invo­lu­cra­das en la difu­sión y expan­sión de las imá­ge­nes), simbólico-polí­tico e imaginario-fantasmático, es aque­llo que per­mite ver lo que se ve, la apuesta de Faro­cki con­siste en hacer visi­ble lo que gene­ral­mente se oculta. Vere­mos, pues, como el cine se vuelve, en Faro­cki, una herra­mienta de pre­ci­sión, un bisturí­ que hunde su filo en la his­to­ria de la Ima­gen para veri­fi­car en ella el desen­vol­vi­miento de los esque­mas de pen­sa­miento que cons­ti­tu­yen nues­tra reali­dad hoy.

Tópi­cos, ideas y for­mas de pen­sa­miento que no cesan de enca­ra­marse en el pre­sente para pre­de­ter­mi­nar nues­tra rela­ción con la Ima­gen, esto es, con el mundo y con noso­tros mis­mos. Pero si la Ima­gen es aque­llo que el Poder se empeña en ocul­tar y mani­pu­lar para sus pro­pios fines, natu­ra­li­zando una per­cep­ción del mundo, esto es, tra­tando de hacer­nos sen­tir como lógica y “natu­ral” una forma deter­mi­nada de orga­ni­zar la reali­dad, creando una reali­dad a par­tir de las imá­ge­nes, el tra­bajo de deve­la­miento de dichos meca­nis­mos, la puesta en evi­den­cia de sus mane­jos y pre­su­pues­tos, no puede cons­ti­tuir otra cosa que una acto político.

Cada filme de Faro­cki es, en ese sen­tido, un acto polí­tico. No un dis­curso, no una narra­ción más que, en sus enun­cia­dos, ter­mina repi­tiendo los mis­mos tópi­cos, el mismo meca­nismo per­verso de domi­nio y con­trol que pre­tende denun­ciar. El cine de Faro­cki cons­ti­tuye un acto de des­nu­dez de las imá­ge­nes. La puesta en “viden­cia”, de su real con­sis­ten­cia, de su efi­ca­cia ideológica.

Es pre­ci­sa­mente esto lo que sor­prende, lo que le salta a los ojos del des­pre­ve­nido espec­ta­dor de Faro­cki. Lo que sus fil­mes mues­tran sin tapu­jos es la con­tun­den­cia del des­plie­gue de una Razón abe­rrante, inhu­mana, de pro­duc­ción, con­trol y con­sumo. Lo que sus pelí­culas ponen sobre el tapete es aque­lla lógica / ideologí­a, que ya no puede sim­ple­mente remi­tirse a los vie­jos dis­cur­sos capi­ta­lis­tas o comu­nis­tas, que hace de noso­tros, de todos noso­tros, suje­tos pasi­bles de ser espia­dos, foto­gra­fia­dos, esca­nea­dos, fil­ma­dos, gra­ba­dos, medi­dos, pre­de­ci­dos y controlados.

“El fuego inex­tin­gui­ble” (Nicht l√í‰Â¬âˆ‚schbares Feuer)

Harun Faro­cki. Ale­ma­nia Occi­den­tal, 1969. Dura­ción: 25 minu­tos.
Libreto: Harun Faro­cki. Fotografí­a: Gerd Con­radt. Mon­taje: Harun Faro­cki. Sonido: Ulrich Knaudt. Pro­duc­to­res: Harun Faro­cki | WDR.
Elenco: Harun Faro­cki, Hans­pe­ter Kr√í‰Â¬ºger, Eckart Kam­mer, Caro­line Gremm, Gerd Vol­ker Buss√í‰Â¬Â§us, Ingrid Oppermann.

Fines de la década del sesenta, mien­tras la gue­rra en Viet­nam sigue. El film debe ser explí­cito, urgente, que­mante como el napalm. Cuá­les son los efec­tos a par­tir del impacto. El film no mues­tra una sola ima­gen de los des­tro­zos pero explica con un énfa­sis peda­gó­gico hasta lle­gar a las cau­sas del pro­blema, su fabri­ca­ción. Faro­cki tení­a enton­ces vein­ti­cinco años y desde su óptica mar­xista pro­cu­raba deter­mi­nar las cau­sas mate­ria­les de los hechos. En este tra­bajo juve­nil se equi­li­bran la expo­si­ción con la for­mu­la­ción experimental.

“Jean | Marie Straub y Dani√í‰Â¬Â®le Hui­llet tra­ba­jando en una pelí­cula sobre “Amé­rica” de Franz Kafka” (Jean | Marie Straub und Dani√í‰Â¬Â®le Hui­llet, bei der Arbeit an einem Film nach Franz Kaf­kas Roman­frag­ment “America”)

Harun Faro­cki. Ale­ma­nia Occi­den­tal, 1983. Dura­ción: 26 minu­tos.
Libreto: Harun Faro­cki. Fotografí­a: Ingo Kra­tisch. Mon­taje: Rosa Mer­ce­des - Harun Faro­cki. Sonido: Klaus Klin­gler. Pro­duc­to­res: Harun Faro­cki | WDR/ Large Door.

Otra apro­xi­ma­ción a los méto­dos crea­ti­vos y a la obra de la pareja Srtaub | Hui­llet, por Faro­cki, quien fue discí­pulo de ambos y que aquí­ pre­sen­cia dos ensa­yos y parte de un rodaje para lle­gar a la reve­la­ción del que el cine de los Straub tiene que ver fun­da­men­tal­mente con una cues­tión de tono. Así­, exi­gen repe­ti­cio­nes exte­nuan­tes a los acto­res, o citan como ejem­plo una escena de “Rí­o Bravo” de Howard Hawks, un rea­li­za­dor que apa­ren­te­mente no tendrí­a nada que ver con las bús­que­das de Srtaub | Huillet.

“Imá­ge­nes del mundo y epi­ta­fios de Gue­rra” (Bil­der der Welt und Ins­ch­rift des Krieges)

Harun Faro­cki. Ale­ma­nia Occi­den­tal, 1988. Dura­ción: 75 minu­tos.
Libreto: Harun Faro­cki. Inves­ti­ga­ción: Michael Tra­bitzsch. Fotografí­a: Ingo Kra­tisch. Mon­taje: Rosa Mer­ce­des - Harun Faro­cki. Ani­ma­ción: Irina Hoppe. Sonido: Klaus Klin­gler. Pro­duc­to­res: Harun Faro­cki filmproduktion/ Kul­tu­re­llen Filmf√í‰Â¬âˆ‚rderung.

Un docu­men­tal poco fre­cuente, cuyas lí­neas narra­ti­vas o se per­ci­ben desde el comienzo sino que van armán­dose de a poco, con el obje­tivo fijo de ana­li­zar lo que puede cap­tarse desde el cielo. Al comienzo hay solo un mar sin cielo, pero luego se sabe que hay cami­nos que con­du­cen a los epi­ta­fios: la his­to­ria de la fotografí­a , los bom­bar­deos aéreos, el camu­flaje bélico ter­mi­nan en Aus­ch­witz. Téc­nica, cien­cia y obser­va­ción, deci­sio­nes no toma­das. A la demo­li­ción emo­cio­nal se puede lle­gar desde el extra­ña­miento. Y el film cie­rra la idea del sen­tido de la responsabilidad.