Juventud y Violencia

Segundo Encuen­tro de Cine y Cien­cias Humanas

Orga­niza | Cen­tro Cul­tu­ral Dodecá
ciclo de cine y talle­res con pane­lis­tas invi­ta­dos
del 14 de octu­bre al 10 de diciem­bre 2002

En este Segundo Encuen­tro de Cine y Cien­cias Huma­nas, tal como hici­mos en el pri­mero, cuando nos inte­rro­ga­mos sobre el fin del tra­bajo, abor­da­re­mos una cues­tión suma­mente com­pleja y des­con­cer­tante, tanto para sus pro­ta­go­nis­tas, como para sus observadores.

El final de la década de los sesenta marcó un hito en cuanto a la pre­sen­cia y visi­bi­li­dad de los y las jóve­nes en todo el mundo. El asalto a la ima­gi­na­ción y el poder por parte de la juven­tud, cuya acti­tud era de abso­luta rebeldí­a, se expan­dió por todo el pla­neta. A par­tir de enton­ces, si bien con otros sig­nos, las acti­tu­des juve­ni­les comen­za­ron a viven­ciarse como pro­pias de un mundo glo­ba­li­zado. Sen­si­bi­li­da­des, socia­bi­li­da­des, iden­ti­da­des, pro­ble­má­ti­cas, esti­los de actuar y vivir que carac­te­ri­zan la juven­tud se repi­ten de un modo simi­lar en todo el pla­neta. No obs­tante, en la actua­li­dad, el «mundo juve­nil», si bien glo­ba­li­zado, apa­rece frag­men­tado, difuso, hete­ro­gé­neo y discontinuo.

En este con­texto de ambi­güe­dad, la vio­len­cia ha apa­re­cido como una seña dis­tin­tiva del mundo juve­nil glo­ba­li­zado. ¿Es real­mente así­? ¿Es la vio­len­cia una caracterí­stica dis­tin­tiva de la juven­tud? ¿El van­da­lismo, la agre­sión y la des­truc­ti­vi­dad son el des­tino de la juven­tud o ésta ape­nas es una ví­ctima pasiva de otro tipo de violencia?

La «vio­len­cia juve­nil» puede ser vista de dis­tin­tas for­mas y puede no ser vista de nin­guna. El cine se ha hecho cargo de esa vio­len­cia desde los ángu­los más varia­dos. Tam­bién las cien­cias huma­nas han pro­ce­dido así­. Cree­mos que la con­fluen­cia del cine y las cien­cias huma­nas, una vez más, nos habrá de per­mi­tir ela­bo­rar una inter­pre­ta­ción enri­que­cida y enri­que­ce­dora sobre la rela­ción entre vio­len­cia y juventud.

En nues­tro abor­daje plan­tea­mos un pri­mer inte­rro­gante, de corte metafí­sico, que cues­tiona el carác­ter natu­ral o cul­tu­ral de la vio­len­cia humana. Un segundo cues­tio­na­miento va diri­gido al carác­ter real o apa­rente de la «vio­len­cia juve­nil». Final­mente, en un ter­cer plano, nos enfren­ta­mos a las accio­nes que, de dis­tin­tas mane­ras, sir­ven de soporte para tejer una trama de estig­mas e iden­ti­fi­ca­cio­nes que aso­cian a la juven­tud con la delin­cuen­cia, el cri­men, la bru­ta­li­dad irra­cio­nal. Actos vio­len­tos que, de todas mane­ras, exi­gen una expli­ca­ción y algún tipo de comprensión.

En este encuen­tro, enton­ces, repa­sa­re­mos las acti­tu­des vio­len­tas de la juven­tud teniendo como refe­ren­cia deter­mi­na­das pelí­culas que pro­po­nen esas cues­tio­nes. Lo hare­mos bus­cando des­en­tra­ñar el sen­tido de dichas acti­tu­des vio­len­tas y con­si­de­rando las dis­tin­tas for­mas en que la vio­len­cia puede ofi­ciar como una fuente de moti­va­ción para que la juven­tud cons­truya iden­ti­da­des y dife­ren­cia­cio­nes, o para que las des­truya. Revi­sa­re­mos, en fin, las for­mas en que his­tó­ri­ca­mente se fue­ron pro­ce­sando deter­mi­na­das acti­tu­des vio­len­tas de la juven­tud, aco­tando la reali­dad del mundo glo­ba­li­zado a par­tir de la década de los setenta.

MÓDULO 1 - La natu­ra­leza humana: ¿Es violenta?

MÓDULO 2 - Vio­len­cia: ¿Reali­dad o apariencia?

MÓDULO 3 - Actos violentos

@ Imá­ge­nes “El silen­cio de los inocen­tes” y “La naranja mecánica”