Discurso inaugural del Centro Cultural Dodecá

A con­ti­nua­ción repro­du­ci­mos las pala­bras que la direc­tora del Cen­tro Cul­tu­ral Dodecá, Arq. Cris­tina Bau­sero, pro­nun­ció ante los con­cu­rren­tes a la inau­gu­ra­ción del Cen­tro Cul­tu­ral Dodecá, el pri­mero de setiem­bre de 2001

“Hoy inau­gu­ra­mos nues­tro Cen­tro Cul­tu­ral, resul­tado de mucho tiempo de crea­ción y tra­bajo colectivo.

El grupo humano que hoy es el grupo Dodecá surge a fina­les de los años 80. En todos estos años hemos rea­li­zado dis­tin­tas acti­vi­da­des cul­tu­ra­les, en el ámbito de la música, de la pro­duc­ción lite­ra­ria y de la dis­cu­sión y apre­cia­ción cine­ma­to­grá­fica. Todas estas acti­vi­da­des de crea­ción cul­tu­ral han tenido siem­pre una impronta muy par­ti­cu­lar que es la par­ti­ci­pa­ción colec­tiva y la apro­pia­ción colec­tiva de la cul­tura, algo que enten­de­mos fun­da­men­tal para el estí­mulo y el desa­rro­llo crea­tivo de la persona.

Bajo esta máxima, donde lo per­so­nal se con­juga con lo colec­tivo y lo colec­tivo con lo per­so­nal, hemos cons­truido esta utopía.

Muchos nos han pre­gun­tado: ¿cómo es posi­ble que en con­di­cio­nes tan adver­sas, en un pequeño y empo­bre­cido paí­s, sin finan­cia­ción de nin­gún tipo, salvo nues­tros pro­pios y magros recur­sos, le haya­mos ganado esta pequeña gran bata­lla al desen­canto, al pesimismo?

Hoy sen­ti­mos que, con reco­no­ci­mien­tos tan sen­ci­llos como el implí­cito en esa pre­gunta, son posi­bles nue­vos desafí­os: en otros espa­cios, en otros esce­na­rios, con nue­vas imá­ge­nes, con otros rit­mos, rea­li­zando siem­pre, aquí­ y ahora, nue­vas utopí­as.

Este es y será nues­tro compromiso”