Nuevo curso de Lenguaje y Aprecicación Cinematográfica que tendrá lugar del 28 de setiembre al 15 de diciembre. El curso estará a cargo del Soc. Alejandro Ventura, docente de la Escuela de Cine Dodecá.
Hay una serie de problemas que parecen afectar por igual a la juventud en todos los rincones del planeta: la crisis de las familias, la ausencia o la imposición de límites por parte de los padres, las relaciones que establecen entre pares delimitando un espacio generacional, el consumo, los mecanismos de identificación simbólica, la sexualidad, las relaciones con las drogas (legales o ilegales), la violencia. Podemos ubicarnos en la Argentina (Buenos Aires 100 Kilómetros), en Japón (Todo sobre Lily) o en México (Temporada de patos) y detectar esas constantes en la realidad del mundo juvenil. En este sentido, la juventud es un fenómeno global.
No obstante, esos mismos conflictos asumen formas particulares, rasgos distintivos, matices característicos según la región de que se trate, el país, la localidad. Seguramente, la relación que los jóvenes pueden llegar a establecer con las drogas no será igual en una favela de Brasil que en la periferia de una ciudad de Escocia (Felices dieciséis). Y determinados problemas propios de la globalización, como ser el de la inmigración, no serán vividos de igual forma por los jóvenes de los países centrales (La promesa, A todo corazón) que por los jóvenes que intentan inmigrar hasta ahí (Las cartas de Alou).
En otro orden, existen conflictos específicos en distintas regiones, donde el peso de la religión, las tradiciones culturales, la historia de guerras interminables enfrentan a la juventud con disyuntivas que no se presentan en todas partes del mundo: es el caso de los jóvenes palestinos en los territorios ocupados (El paraíso ahora).
Así y todo, podemos reconocer componentes sociales y culturales que marcan a la juventud por igual en todas partes: la pérdida de sentido vital, el desencanto posmoderno, la incomunicación (Nadar solo, Gerry), como también el neo-activismo político (Los edukadores). Formas de una conflictividad específica que, en el límite de la desesperación, puede llegar a la autodestrucción y el suicidio (Historia de un secuestro).
[…] Por inscripciones o consultas, dirigirse a la Escuela de Cine Dodecá.