Sección Cine

El grunge en Last Days

Alejandro Ventura
Doctorando en Comunicación (UPF)

El grunge, que surge a fines de los 80 en el noroeste de Estados Unidos (Seattle), es un movimiento que combinaba el nihilismo del mecanismo rebelde punk de los 70 con el desencanto del conformismo apático de los 80. El grunge es un buen ejemplo de pastiche posmoderno, de “hibridación” (1) de mecanismos que tienen sentidos proyectivos totalmente diferentes. El efecto de esta tensión proyectiva es la construcción de un mecanismo de adaptación inestable, contradictorio y con serias dificultades para poder estabilizarse y lograr un equilibrio emocional y actitudinal. Su estilo visual era un corolario de esta articulación inestable: una mezcla de la estética punk con la ropa típica de la helada región, como las camisas de franela o de “leñador”. Pero la verdadera expresión del movimiento se daba en sus
expresiones musicales, donde se combinaba, en una misma canción, melodías introspectivas calmas de base new wave, con pasajes violentos de impronta punk.

Kurt Cobain —líder de la banda Nirvana— fue uno de los protagonistas fundamentales del grunge. En él se condensan estas características contradictorias básicas del movimiento que lo conducen rápidamente a un mecanismo de adaptación autodestructivo, y finalmente a la muerte (fue encontrado muerto en su casa de un disparo en la cabeza). Los cambios continuos en su estado de ánimo; la alternancia de momentos de encierro en sí mismo con explosiones imprevistas; el aborrecer la fama pero, a su vez, no querer rehabilitarse por el uso de heroína por miedo a perder popularidad: todos ellos son indicadores elocuentes de esta ambivalencia y desequilibrio producto de un mecanismo profundamente inestable. Seguir leyendo

El glam: Velvet Goldmine

Alejandro Ventura
Doctorando en Comunicación (UPF)

No sólo a través de la violencia fue posible potenciar el carácter rebelde de un mecanismo de adaptación que había entrado en crisis a comienzos de los 70.

El año 1972 había traído consigo la eclosión del glitter rock, que liberó fuerzas sexuales tan poderosas como las desatadas por la explosión pop británica de 1964. A través del glitter rock, o glam, las estrellas de rock masculinas cruzaron la frontera de los sexos, copiando la indumentaria y el estilo de las figuras del cine y el teatro camp de los años treinta (…) Subidos a la cresta de una ola creativa puesta en marcha por el recién aparecido movimiento de liberación gay, los adeptos del glitter —fueran heterosexuales u homosexuales— se ataviaban con joyas, maquillaje, zapatos de plataforma de tacón alto y atuendos de lentejuelas (…) Ejemplificado en Inglaterra por David Bowie , con su álbum de 1971 Hunky Dory y el éxito “Changes”, y en los Estados Unidos por Alice Cooper, que acababa de sacar su álbum Killer, el glitter rock cambió el look y el sonido del rock, abriendo las puertas de par en par a toda una serie de grupos y movimientos nuevos (1).

La revolución sexual de los años 60 no sólo fue una revolución de carácter sustancialmente heterosexual sino que, en buena medida, tenía sus aspectos misóginos y homofóbicos. La androginia del glam —liderada ahora por el carisma de Bowie y su aspecto convincentemente bisexual— será el insumo proyectivo (+) determinante para que se procese esa radicalización de un mecanismo de adaptación rebelde que mostraba ya signos más que claros de agotamiento. Seguir leyendo

“Viejos Conocidos”, seleccionado en el Laboratorio Internacional de Guion 2017 de Colombia

El guion del largometraje Viejos Conocidos, escrito por Santiago Ventura y Gonzalo Palermo, integrantes del staff de la Escuela de Cine Dodecá, ha sido seleccionado para formar parte del 5º Laboratorio Internacional de Guion, que se llevará a cabo del 16 al 23 octubre en Santa Fe de Antioquia, Colombia.

La convocatoria recibió más de 120 guiones de los cuales fueron seleccionados 24, correspondientes a 15 países. México, Colombia y Argentina son los países que cuentan con más proyectos seleccionados. Viejos Conocidos es el único guión seleccionado que participará representando a Uruguay.

La lista completa de guiones seleccionados puede consultarse aquí.

Nuevo Cine Norteamericano (Final)

Alejandro Ventura
Doctorando en Comunicación (Universidad Pompeu Fabra)

El lado oscuro del American Way of Life se evidencia en tres películas del NCN que se destacan por su enfoque holístico y con una fuerte carga alegórica. Se trata de That Cold Day in the Park (Ese día tan frío en el parque, 1969) de Robert Altman, The Swimmer (El nadador, 1968) de Frank Perry y Zabriskie Point (1970) de Michelangelo Antonioni. Analicemos brevemente sus contenidos básicos.

A diferencia de la “infiel” Sra. Robinson de The Graduate, la protagonista del filme de Robert Altman es una mujer burguesa que es incapaz de poner en acto su deseo sexual ferozmente reprimido por una moral puritana introyectada como base de sustentación de su sistema internalizado. Esta imposibilidad de un desarrollo sexual y afectivo “normal” termina conduciendo a la protagonista, primero al homicidio, y luego, al final, a la fagocitación patológica de la propia fuente juvenil de su deseo (1). En la particular relación trunca que esta mujer establece con el joven hippie, se da una curiosa inversión de la dicotomía “nosotros-ellos”. En la primera escena de la película, el joven está sentado bajo la lluvia en un banco del parque bajo la escudriñadora y fuertemente sexuada mirada de la mujer desde su lujoso apartamento. Una persiana con celosías en una ventana (2) marca la frontera entre los dos mundos. A partir del momento que la mujer introduce en universo al joven, a lo que se asiste es a un creciente proceso de encierro, control y finalmente, absorción de un sujeto-objeto juvenil por parte de una mujer que jamás logra consumar el acto sexual. Es como si con ese proceso la mujer buscara desesperadamente beber de la fuente de una revolución sexual a la que ha llegado tardíamente.

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Curso de análisis cinematográfico “Godard y el cine clásico” a cargo de Alejandro Ventura

     «Existen dos clases de cineastas. Del lado de Eisenstein y Hitchcock, están los que escriben su película de la manera más completa posible. Saben lo que quieren, lo tienen todo en la cabeza, lo ponen todo por escrito. El rodaje no es más que una aplicación práctica. Hay que construir algo que se parezca lo máximo posible a lo que se ha imaginado. Resnais es de ésos, y Demy. Los otros, del lado de Rouch, no saben muy bien lo que quieren hacer y se ponen a buscar. La película es ésta búsqueda. Saben que van a llegar a alguna parte y que tienen los medios para hacerlo, pero, ¿Dónde exactamente? Los primeros hacen películas círculo, los otros, películas en línea recta. Renoir es uno de los raros ejemplos que hace las dos cosas a la vez, y en eso reside su encanto. Seguir leyendo