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Sección Cine

Nuevo curso: “La utopía de la feminización en el cine”

El curso, que comenzará el 18 de agosto y se extenderá, con exhibiciones y análisis de películas los viernes y sábados, hasta el 27 de octubre, fue seleccionado en formato ponencia para el VIII Congreso Internacional de Ciencias, Artes y Humanidades “El Cuerpo Descifrado: Los cuerpos del placer y el deseo”, que se llevará a cabo del 17 al 20 de octubre en Ciudad de México.

“Los espacios, sean físicos o simbólicos, están atravesados por los cuerpos, los deseos, las actitudes, los discursos; es decir, producen unos imaginarios llenos de simbolismos, poder y significados diferenciados genéricamente. Diferencias que muchas veces posibilitan el control de los hombres sobre estos espacios, al masculinizarlos. Pero que otras veces son lugares donde las mujeres ejercen sus estrategias de resistencia y transgresión, a través de sus prácticas cotidianas” (Constant y Jiménez García, 2017). El cine, como manifestación artística de primer orden, no es ajeno a este proceso de masculinización y posterior resistencia por parte de las mujeres y, por ello mismo, proporciona la herramienta idónea para reconstruir históricamente la representación de esta dicotomía dominante-dominado y su eventual réplica en espacios y tiempos feminizados.

El curso consiste en evaluar críticamente los diferentes aspectos que involucra la construcción de estos espacios cinematográficos masculinizados de control junto a las posibilidades “reales” que tienen las mujeres —particularmente las jóvenes— de (re)construir en ellos una nueva sensibilidad al transformarlos en instancias creativas de transgresión. Para sustentar el análisis de cada ítem que problematiza la cuestión hemos seleccionado un par de películas representativas.

  • Aspectos ideológicos-normativos en la construcción de los espacios masculinizados de subordinación y control de las mujeres: familia, escuela y otras formas de disciplinamiento.

    Films: —Viernes 18 de agosto: Betty Blue (Jean-Jacques Beineix, 1986)

               —Sábado 19 de agosto: Bienvenidos a la casa de muñecas (Todd Solondz, 1995)

  • Lo público y lo privado como espacios holísticos de control masculino

     Films: —Viernes 1 de setiembre: Mouchette (Robert Bresson, 1967)

                —Sábado 2 de setiembre: Sin techo ni ley (Agnès Varda, 1985)

  • La vida cotidiana y el espacio doméstico como instancia de subordinación y representación del cuerpo femenino desgarrado.

    Films: —Viernes 8 de setiembre: Último tango en París (Bernardo Bertolucci, 1972)

               —Sábado 9 de setiembre: Una mujer bajo influencia (John Cassavetes, 1974)

  • La esfera del trabajo como instancia patológica de dominación.

    Films: —Viernes 15 de setiembre: La chica de la fábrica de cerillas (Aki Kaurismäki, 1990)

               —Sábado 16 de setiembre: Rosetta (Jean-Pierre y Luc Dardenne, 1999)

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La vida de Adèle (Abdellatif Kechiche, 2013)

Cuando las mujeres interpelan el dominio masculino y construyen sus propios espacios de control del cuerpo y el deseo, se presentan una serie compleja de fenómenos.

  • El espacio masculino del orden tecnocrático como instancia de disputa gnoseológica.

    Films: —Viernes 22 de setiembre: Tres colores: Rojo (Krzysztof Kieslowski, 1994)

               —Sábado 23 de setiembre: Ex Machina (Alex Garland, 2015)

  • La fagocitación del hombre como expresión sublimada del deseo reprimido.

    Films: —Viernes 29 de setiembre: Repulsión (Roman Polanski, 1965) 

               —Sábado 30 de setiembre: Ese día tan frío en el parque (Robert Altman, 1969)

  • El canibalismo como límite expresivo de la transgresión femenina.

    Films: —Viernes 6 de octubre: Sangre caníbal: un deseo oscuro (Claire Denis, 2001)

               —Sábado 7 de octubre: Voraz (Julia Ducournau, 2016)

  • La reproducción de pautas patriarcales en espacios feminizados.

     Films: —Viernes 13 de octubre: Las amargas lágrimas de Petra von Kant (Rainer Werner Fassbinder,                     1972)

                —Sábado 14 de octubre: La vida de Adèle (Abdellatif Kechiche, 2013)

  • La utopía de una nueva sensibilidad femenina en un espacio-tiempo liberado.

    Films: —Viernes 20 de octubre: Belle de jour (Luis Buñuel, 1967)

               —Sábado 21 de octubre: Noche y día (Chantal Akerman, 1991)

 
 

Curso de cine y género de 30 horas
Inicio: 18 de agosto / Finalización: 27 de octubre
Horarios films: viernes 20,30 hs. – sábados 20 hs.
Análisis films: viernes 19 hs.

Información e inscripciones: 2600 08 87

Responsables del curso: Alejandro Ventura y Cristina Bausero

Alejandro Ventura
Lic. en Sociologia, Mag. en Ciencias Humanas. Actualmente está culminando el Doctorado en Comunicación en la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona) con una tesis titulada “Juventud y cine. De los jóvenes rebeldes a los jóvenes virtuales”. Desde el año 2001 es investigador, docente y programador del Centro Cultural y la Escuela de Cine Dodecá, en Montevideo, Uruguay.

Cristina Bausero
Arquitecta, Especializada en Investigación Proyectual. Profesora Agregada (subr.) Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, UDELAR. Doctorando en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional del Litoral, Argentina. Tesis: “La relación entre cine y arquitectura. El espacio doméstico en la narrativa cinematográfica en las décadas del ’50 al ’70”. Profesora de lenguaje cinematográfico en la Escuela de Cine Dodecá. Directora del Museo Juan Manuel Blanes.

El grunge en Last Days

Alejandro Ventura
Doctorando en Comunicación (UPF)

El grunge, que surge a fines de los 80 en el noroeste de Estados Unidos (Seattle), es un movimiento que combinaba el nihilismo del mecanismo rebelde punk de los 70 con el desencanto del conformismo apático de los 80. El grunge es un buen ejemplo de pastiche posmoderno, de “hibridación” (1) de mecanismos que tienen sentidos proyectivos totalmente diferentes. El efecto de esta tensión proyectiva es la construcción de un mecanismo de adaptación inestable, contradictorio y con serias dificultades para poder estabilizarse y lograr un equilibrio emocional y actitudinal. Su estilo visual era un corolario de esta articulación inestable: una mezcla de la estética punk con la ropa típica de la helada región, como las camisas de franela o de “leñador”. Pero la verdadera expresión del movimiento se daba en sus
expresiones musicales, donde se combinaba, en una misma canción, melodías introspectivas calmas de base new wave, con pasajes violentos de impronta punk.

Kurt Cobain —líder de la banda Nirvana— fue uno de los protagonistas fundamentales del grunge. En él se condensan estas características contradictorias básicas del movimiento que lo conducen rápidamente a un mecanismo de adaptación autodestructivo, y finalmente a la muerte (fue encontrado muerto en su casa de un disparo en la cabeza). Los cambios continuos en su estado de ánimo; la alternancia de momentos de encierro en sí mismo con explosiones imprevistas; el aborrecer la fama pero, a su vez, no querer rehabilitarse por el uso de heroína por miedo a perder popularidad: todos ellos son indicadores elocuentes de esta ambivalencia y desequilibrio producto de un mecanismo profundamente inestable. Seguir leyendo

El glam: Velvet Goldmine

Alejandro Ventura
Doctorando en Comunicación (UPF)

No sólo a través de la violencia fue posible potenciar el carácter rebelde de un mecanismo de adaptación que había entrado en crisis a comienzos de los 70.

El año 1972 había traído consigo la eclosión del glitter rock, que liberó fuerzas sexuales tan poderosas como las desatadas por la explosión pop británica de 1964. A través del glitter rock, o glam, las estrellas de rock masculinas cruzaron la frontera de los sexos, copiando la indumentaria y el estilo de las figuras del cine y el teatro camp de los años treinta (…) Subidos a la cresta de una ola creativa puesta en marcha por el recién aparecido movimiento de liberación gay, los adeptos del glitter —fueran heterosexuales u homosexuales— se ataviaban con joyas, maquillaje, zapatos de plataforma de tacón alto y atuendos de lentejuelas (…) Ejemplificado en Inglaterra por David Bowie , con su álbum de 1971 Hunky Dory y el éxito “Changes”, y en los Estados Unidos por Alice Cooper, que acababa de sacar su álbum Killer, el glitter rock cambió el look y el sonido del rock, abriendo las puertas de par en par a toda una serie de grupos y movimientos nuevos (1).

La revolución sexual de los años 60 no sólo fue una revolución de carácter sustancialmente heterosexual sino que, en buena medida, tenía sus aspectos misóginos y homofóbicos. La androginia del glam —liderada ahora por el carisma de Bowie y su aspecto convincentemente bisexual— será el insumo proyectivo (+) determinante para que se procese esa radicalización de un mecanismo de adaptación rebelde que mostraba ya signos más que claros de agotamiento. Seguir leyendo

“Viejos Conocidos”, seleccionado en el Laboratorio Internacional de Guion 2017 de Colombia

El guion del largometraje Viejos Conocidos, escrito por Santiago Ventura y Gonzalo Palermo, integrantes del staff de la Escuela de Cine Dodecá, ha sido seleccionado para formar parte del 5º Laboratorio Internacional de Guion, que se llevará a cabo del 16 al 23 octubre en Santa Fe de Antioquia, Colombia.

La convocatoria recibió más de 120 guiones de los cuales fueron seleccionados 24, correspondientes a 15 países. México, Colombia y Argentina son los países que cuentan con más proyectos seleccionados. Viejos Conocidos es el único guión seleccionado que participará representando a Uruguay.

La lista completa de guiones seleccionados puede consultarse aquí.

Nuevo Cine Norteamericano (Final)

Alejandro Ventura
Doctorando en Comunicación (Universidad Pompeu Fabra)

El lado oscuro del American Way of Life se evidencia en tres películas del NCN que se destacan por su enfoque holístico y con una fuerte carga alegórica. Se trata de That Cold Day in the Park (Ese día tan frío en el parque, 1969) de Robert Altman, The Swimmer (El nadador, 1968) de Frank Perry y Zabriskie Point (1970) de Michelangelo Antonioni. Analicemos brevemente sus contenidos básicos.

A diferencia de la “infiel” Sra. Robinson de The Graduate, la protagonista del filme de Robert Altman es una mujer burguesa que es incapaz de poner en acto su deseo sexual ferozmente reprimido por una moral puritana introyectada como base de sustentación de su sistema internalizado. Esta imposibilidad de un desarrollo sexual y afectivo “normal” termina conduciendo a la protagonista, primero al homicidio, y luego, al final, a la fagocitación patológica de la propia fuente juvenil de su deseo (1). En la particular relación trunca que esta mujer establece con el joven hippie, se da una curiosa inversión de la dicotomía “nosotros-ellos”. En la primera escena de la película, el joven está sentado bajo la lluvia en un banco del parque bajo la escudriñadora y fuertemente sexuada mirada de la mujer desde su lujoso apartamento. Una persiana con celosías en una ventana (2) marca la frontera entre los dos mundos. A partir del momento que la mujer introduce en universo al joven, a lo que se asiste es a un creciente proceso de encierro, control y finalmente, absorción de un sujeto-objeto juvenil por parte de una mujer que jamás logra consumar el acto sexual. Es como si con ese proceso la mujer buscara desesperadamente beber de la fuente de una revolución sexual a la que ha llegado tardíamente.

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