Dodecá

Ingresar

Dodecá cumple 10 años

Posted on Feb 23, 2011

En 2011, el Centro Cultural Dodecá cumplirá 10 años. Considerada en términos históricos, puesta en la perspectiva de la larga duración de los procesos culturales, una década no es casi nada. Pero desde la perspectiva de un colectivo humano, desde la perspectiva de un proyecto cultural realizado en nuestro medio -una penillanura levemente ondulada- e incluso desde la perspectiva biográfica de los individuos que comparten un proceso de trabajo: diez años es un período largo.

Cuando inauguramos el Centro Cultural, allá por setiembre de 2001 destacábamos algunas de las características del grupo humano que se abocaba a una aventura de insospechados derroteros: decíamos de nosotros mismos que nos habíamos juntado a partir de una “impronta muy particular”, signada por la apuesta a “la participación colectiva y la apropiación colectiva de la cultura, algo que entendemos fundamental para el estímulo y el desarrollo creativo de la persona”. Aquello fue, y sigue siendo, la base a partir de la cual pretendimos construir nuestro espacio, un espacio donde “lo personal se conjuga con lo colectivo y lo colectivo con lo personal”. Esta fue, es, y sigue siendo la utopía sobre la cual Dodecá se asentó, proyectó, construyó y creció.

Abrimos Dodecá en un momento difícil para nuestro país: la peor crisis golpeaba sin miramientos nuestra sociedad y nuestra cultura. En las actuales épocas de “bonanza” no está mal recordar la adversidad de las condiciones en las cuales nuestro Centro Cultural abrió sus puertas. Y es que esa también fue una impronta para nuestro proyecto: darle batalla al desencanto y al pesimismo.

Por cierto, al margen de los buenos indicadores económicos actuales, hay que reconocer que estas tampoco son épocas fáciles para el desarrollo de un espacio cultural que pretende mantener su visión crítica sobre la realidad y que pretende seguir haciéndolo en forma colectiva. Pero hoy, como ayer, la continuidad del trabajo, la calidad puesta en todo lo emprendido y el esfuerzo por comunicar todas y cada una de nuestras actividades siguen siendo una garantía para mantener la perspectiva utópica inaugural. Y así seguimos: ampliando perspectivas, emprendiendo nuevos proyectos, poniendo énfasis en el trabajo con las y los jóvenes, porque sin estos Dodecá no sería lo que es, ni lo que seguirá siendo. En fin, que cumplimos diez años, lo celebramos, y lo celebraremos.