Tercera parte de Cristianismo, Juventud y Cine

10º Encuen­tro de Cine y Socie­dad – Ter­cera parte – del 24 de mayo al 10 de agosto

El punto de vista juve­nil sobre la reli­gión cris­tiana, con su afán de paro­dia y sátira tal como se retrata en Dogma o El día de la bes­tia dista mucho de la visión que los gran­des direc­to­res arro­ja­ron sobre el tema. Pelí­cu­las como Los cuen­tos de Can­ter­bury, Viri­diana, La última ten­ta­ción de Cristo o Yo te saludo, María sig­ni­fi­ca­ron un duro golpe en la sen­si­bi­li­dad de las auto­ri­da­des reli­gio­sas cuando fue­ron estre­na­das, y aún hoy siguen remo­viendo aspec­tos cen­tra­les de las sen­si­bi­li­da­des, ideas y prác­ti­cas con­fe­sio­na­les. La dis­tan­cia entre ambas visio­nes qui­zás radi­que, entre otras cosas, en el vínculo dife­ren­cial que man­tie­nen con la reli­gión, el cono­ci­miento de la misma, su his­to­ria, sus tradiciones.

Segu­ra­mente, el peso de la reli­gión en la pro­pia con­cien­cia de los gran­des rea­li­za­do­res o en la con­cien­cia social de su época no es algo ajeno a las ten­sio­nes que sus pelí­cu­las mani­fies­tan, muy a menudo, car­ga­das ellas mis­mas de una sutil reli­gio­si­dad. Pode­mos supo­ner que en el pasado, incluso en el pasado reciente, la influen­cia de la reli­gión fue más pode­rosa, y por ello mismo su crí­tica, o su abor­daje cine­ma­to­grá­fico (tal como en Luz de invierno), debió ser más radi­cal, más pro­fundo, más acuciante.

Seguir leyendo la edi­to­rial de la ter­cera parte de Cris­tia­nismo, Juven­tud y Cine.