Sergio Meirana: Caramelos surtidos

A la manera de las historietas, Meirana, despliega una narrativa figurativa apoyándose en un personaje ilustrativo del uruguayo medio, acosado por los problemas sociales en un paí­s de prolongada crisis. Ese único personaje, un muñeco de madera tallada y pintada, corre con una permanente valija en su mano, por la vida, camino al exilio. Aparece dentro de cajas de madera (de cajones sencillos y utilitarios) o en series repetidas por las paredes, con capacidad de humor para enfrentar las adversidades, en la ágil voluntad de sobrevivencia.

Meirana realiza pequeñas instalaciones con gracia para la representación plástica y agudeza en la observación de la realidad cotidiana y asume con ironí­a, inventiva plástica y contagiosa diversión las andanzas dramáticas de su personaje. Es que, la única arma para superar los acuciantes problemas cotidianos parece ser el humor. El humor es cosa seria, decí­a el pintor portugués Almada Negreiros y Meirana, sin conocerla, adopta esa máxima como divisa.”

Nelson Di Maggio