Editorial de setiembre

A par­tir de setiem­bre pone­mos a dis­po­si­ción de los socios del Cen­tro Cul­tu­ral, de los socios de Cine­ma­teca y del público en gene­ral una nueva sala de pro­yec­cio­nes. Es así­ que final­mente, tras haber enfren­tando difi­cul­ta­des de todo tipo -inexo­ra­bles para cual­quier empren­di­miento auto­fi­nan­ciado y sin fines de lucro-, logra­mos abrir una nueva sala de cine en un espa­cio cul­tu­ral alter­na­tivo. Una sala pequeña en sus dimen­sio­nes, pero no en su sig­ni­fi­cado y contenido.

En esta sala se desa­rro­lla­rán acti­vi­da­des para­le­las a la pro­yec­ción de pelí­culas. Se orga­ni­za­rán semi­na­rios, con­fe­ren­cias y talle­res que, arti­cu­lando dis­tin­tas dis­ci­pli­nas, enri­quez­can el aná­li­sis y la dis­cu­sión del cine, su sig­ni­fi­cado y su entorno social y cultural.

De esta manera, a las acti­vi­da­des que actual­mente lleva ade­lante el Cen­tro Cul­tu­ral talle­res de música y escuela de tea­tro para niños, pro­mo­ción de la lite­ra­tura, tra­ba­jos de inves­ti­ga­ción en el área de las huma­ni­da­des y cien­cias socia­les se sumará esa otra esfera de ela­bo­ra­ción cul­tu­ral tan impor­tante: el cine.

La idea básica es seguir ampliando los espa­cios para la apro­pia­ción colec­tiva, crí­tica y crea­tiva del arte y de la cul­tura local y glo­bal. Y hacerlo en un ámbito ade­cuado para el tra­bajo con niños y jóve­nes, sin que ello sig­ni­fi­que una barrera gene­ra­cio­nal. Por el con­tra­rio, se apunta al inter­cam­bio y la inte­gra­ción en un espa­cio donde todos, niños, jóve­nes o adul­tos, muje­res y hom­bres, pue­dan apor­tar sus expe­rien­cias par­ti­cu­la­res, sus ganas de apren­der y de enseñar.

Esta­mos con­ven­ci­dos que no será a tra­vés del mer­cado que logra­re­mos nues­tros obje­ti­vos, por lo cual, una vez más, apos­ta­mos a la auto­ges­tión, la coope­ra­ción entre ins­ti­tu­cio­nes y el com­pro­miso soli­da­rio entre quie­nes com­par­ten el anhelo de «cam­biar la vida». Por ello mismo, con la mayor aper­tura y el más firme entu­siasmo, invi­ta­mos desde ya a quie­nes quie­ran sumarse en este proyecto.